Hace un año, TV Hotel irrumpía en el mercado con una oferta de televisión premium destinada al segmento hospitality. Charlamos con el CEO de Tarkinia, compañía impulsora del proyecto, para conocer cómo han sido los resultados de estos primeros meses. Por Miguel Varela.

Boutech: Hace un año hablabais de que TV Hotel llegaba a ordenar la oferta televisiva en un mercado muy desestructurado. ¿Qué valoración hacéis del primer año del proyecto?
Pablo Romero: Ha sido un año difícil. Frente a otros proyectos que hemos liderado en el pasado, TVHOTEL nos ha exigido dar volantazos hasta encontrar el camino por el que entrar: desde cuestiones legales a realidades operativas de conectividad, para finalmente llegar a planteamientos de negocio con los hoteles; alinearnos ha sido complicado. Pero en eso consiste entrar en un mercado: abrir bien los ojos, tener cintura para corregir y adecuar tu propuesta a las oportunidades que se identifican. Y las oportunidades de la televisión en el mundo hospitalario son inmensas.
Pensábamos en hoteles y nos hemos encontrado, además, con hospitales, cuarteles, apartahoteles, residencias… Este mercado es inmenso y la oportunidad para una oferta de televisión pensada y diseñada para este mercado, diferente del residencial, es enorme. En un año hemos desarrollado la fisonomía necesaria para adentrarnos en este mercado y seguimos aprendiendo de sus elementos diferenciales respecto al mercado residencial para dar el mejor servicio posible.
Boutech: Muchos hoteles ya han renovado pantallas y redes, pero ¿crees que el sector está entendiendo realmente el valor estratégico del contenido audiovisual para diferenciarse de la competencia?
P. R.: Yo creo que todavía no. Es cierto que algo se advierte; la percepción de que el audiovisual “tiene que estar”, sin duda alguna, está instalada en el mercado. En este año he aprendido que una habitación de hotel es como la cabina del Artemis II: no hay nada que sobre, todo está medido y ajustado bajo la ley de la máxima eficacia y el máximo rendimiento. Si en el pasado en las habitaciones de los hoteles había teléfonos y hoy en la mayoría se prescinde de ellos, es porque los clientes vamos con nuestros móviles, haciéndolos innecesarios. La pregunta es por qué no se prescinde de las televisiones o, incluso, por qué las TV son sustituidas por otras mayores y por qué se renueva el parque con Smart TV. El audiovisual es un elemento de conexión imprescindible en la prestación de servicios de un hotel a su huésped, y es irrenunciable. Descubrir lo que puede dar de sí la pantalla es la asignatura pendiente.
Boutech: TV Hotel nació muy ligada al segmento premium y al huésped internacional. ¿Qué diferencias detectáis entre lo que demanda un cliente británico, alemán o estadounidense cuando enciende la televisión de su habitación?
P. R.: Claramente, la diferencia entre la demanda de un cliente británico y uno alemán es que el británico busca la BBC porque está en inglés y conecta con su cultura, y el germánico porque ZDF no solo está en alemán, sino porque apela igualmente a su cultura. En una palabra: cercanía. La TV es un elemento de conexión y cercanía.
Boutech: La transición del satélite hacia IPTV parece inevitable. ¿Cuáles son hoy las principales barreras —técnicas, económicas o culturales— que frenan esa modernización en algunos hoteles?
P. R.: Si el satélite que veíamos en casa en los años 90 tardó una década en llegar a los hoteles (años 2000), ahora pasa algo parecido: el digital que ha llegado a nuestras casas hace diez años comienza a llegar ahora a los hoteles. El mismo decalaje, probablemente porque el empresario hotelero no siente la misma urgencia que nosotros sentimos en casa para instalarnos lo que necesitamos cultural y socialmente. Diez años es el tiempo en el que la interacción entre demanda del turista y atención del empresario hotelero culmina en un buen servicio. Por eso, en los hoteles más avanzados, la migración se ha iniciado y es un elemento diferencial de la oferta para los hoteles que invierten en conocer las necesidades de sus clientes.
Boutech: Habéis incorporado contenidos deportivos premium como LALIGA o Champions. ¿Hasta qué punto el deporte sigue siendo el gran motor para justificar inversión audiovisual en hoteles?
P. R.: Comentaba a LALIGA que hay un gran recorrido por hacer en la comercialización con éxito del fútbol en los hoteles. El día que LALIGA BARES se decline en clave LALIGA HOTELES para el mercado de 100 millones de huéspedes que pernoctan en nuestro país a lo largo del año está por llegar. Y cuando lo hagan, ganarán LALIGA y ganarán los clientes de los hoteles. En el Reino Unido se utiliza un término tan familiar como “F&D”, en vez de “food and drinks”, para compartir un partido de fútbol con amigos en un hotel mientras se bebe y se picotea algo. Hay hasta pósteres anunciando el horario de los partidos en los hoteles; será que hay negocio.
Boutech: En un momento en el que el huésped consume Netflix, YouTube o TikTok desde el móvil, ¿cómo se redefine el papel de la televisión tradicional dentro de la habitación del hotel?
P. R.: La propuesta de TikTok y Netflix no tiene nada que ver con la propuesta de Antena 3 o LALIGA. El consumo personal de televisión en el móvil, sean historias de 15 segundos o películas de 150 minutos, es una propuesta diferente a la conexión que tienes con un informativo de televisión o con una retransmisión deportiva en una pantalla de alta calidad. Un telediario te ubica y te propone un mensaje único: el mundo puede ser complicado, pero lo tienes bajo control; seguridad y control. Una red social te propone un vínculo con los tuyos. El papel que tiene la televisión de cercanía para conectar con el espectador y garantizar su sensación de control no lo tienen ni TikTok ni Netflix; lo tienen las cadenas nacionales de cada huésped. Por eso los hoteles tienen que garantizar ese confort al huésped administrando los canales de cercanía del huésped, porque esa conexión se sigue buscando en la pantalla grande.
Boutech: ¿Qué peso va a tener la personalización en el futuro de la televisión hotelera? ¿Veremos experiencias adaptadas automáticamente al idioma, nacionalidad o preferencias del huésped?
P. R.: La personalización de la experiencia televisiva lleva a preguntarse por la actitud con la que el huésped llega a un hotel. ¿Es profesional? ¿Está en viaje de trabajo con una agenda apretada? Probablemente le basten 15 minutos mientras sale de la ducha y se viste para recibir el informativo de su país que le diga que, mientras está fuera, desconectado de viaje, en su casa y en su país las cosas siguen razonablemente controladas. ¿Está de vacaciones en familia y tiene un par de horas en la sobremesa antes de salir a visitar el lugar o acudir a una cita por la tarde? Probablemente exija una programación infantil para entretener a sus hijos o la posibilidad de continuar viendo la serie o el magazine que acostumbra a ver en su casa.
Boutech: Durante este primer año habéis trabajado con fabricantes como Samsung, LG o Philips y con diferentes plataformas tecnológicas. ¿Qué importancia tiene la interoperabilidad para que una solución como TVHOTEL pueda escalar rápido?
P. R.: Sí, hacer llegar la TV hasta la habitación del hotel es más difícil ahora que antes… y ahí está parte de la complejidad del mercado. En TVHOTEL hemos tenido que adaptar nuestra oferta a la fisonomía de los hoteles y sus televisores; no solo al parque de Smart TV, sino al de Smart TV Hospitality, un modelo exclusivo del mercado hotelero que permite al hotel gestionar cada televisor de las habitaciones de manera personalizada. Ha sido fundamental ser compatibles con Samsung, LG y Android (Philips, Sony…) para estar disponibles en el 100 % del sector.
Boutech: España se ha convertido en uno de los grandes destinos del turismo de lujo. ¿Crees que la experiencia audiovisual puede llegar a convertirse en un elemento diferencial de marca para los hoteles, igual que hoy lo es la gastronomía o el wellness?
P. R.: Creo que el descubrimiento del factor “experiencial” por parte de la industria hotelera como reclamo para diferenciarse del tradicional hospedaje de sol y playa se puede articular no solo desde la gastronomía y el wellness, sino también desde el entertainment, efectivamente. Sin duda alguna, el entretenimiento juega en la misma sintonía para construir una experiencia satisfactoria, una propuesta plena.