Este artículo reflexiona sobre la situación del mercado televisivo en los hoteles y la carencia histórica de un servicio satisfactorio para el huésped. Por Pablo Romero Sullá.

La TV es sólo un soporte más en la secuencia de formatos narrativos. Y cumple de maravilla lo que se le pide, servir de canal para transmitir noticias que nos den seguridad, o transmitir entretenimiento que nos emocione. Es un soporte universal, entendemos bien la cultura audiovisual que utiliza, no importa en qué idioma o cuál sea nuestra procedencia.
A partir de aquí, la magia de sintonizar bien para que funcione.
Y salto al mercado HOTELES, un mercado en el que acabamos de hacer inmersión para intentar ayudar a su crecimiento. Y es que el mercado televisivo en hoteles está desestructurado, reina cierta confusión por abandono. Ni siquiera consta que exista, para muchos. Para muchos otros, sí que existe y se dispone libremente con el mejor acercamiento que los intereses particulares guían en conductas no siempre regulares.
Pensemos en el mercado RESIDENCIAL, el de los hogares. Este sí que está bien estructurado, organizado. Hay una serie de reglas que generan una dinámica que permite construir propuestas de valor. Y resulta que días atrás, el Presidente de NETFLIX compartía en el décimo aniversario de su presencia en España la noticia de que invertirá 1.000 millones de € en contenidos… en nuestro país, mientras el Presidente del gobierno de España, aplaudía la presencia española en la Industria Audiovisual al más alto nivel competitivo del mundo jamás alcanzado. Enhorabuena a los que la han hecho posible por lo positivo que resulta para todos y para la cultura española. Sin discusión.
Y volvamos al mercado HOTELES. Mientras España también pugna por estar en el podio de los países con mayor número de turistas del mundo, gracias a una Industria hotelera que invierte y se desarrolla a un ritmo todavía más vertiginoso que la milagrosa economía española, no existe un mercado televisivo de contenidos para este segmento que consume televisión. No existen contenidos para los que mantienen la televisión, el aparato físico o dispositivo, como uno de los elementos imprescindibles en el mobiliario de sus estancias. No hay más que entrar en cualquier habitación de hotel, barato, caro o de lujo y encontrar la presencia totémica del televisor, asumiendo el espacio principal. Por preguntarlo claramente ¿tenemos el contenido televisivo en los hoteles de España que la propia industria hotelera, y el huésped del hotel podría esperar tener conforme a la expectativa creada?
Si la contestación fuera “posiblemente no”, acto seguido pensaríamos que merecería la pena intentarlo. Quizás el mercado hotelero agradezca y saque provecho de disponer de una buena oferta televisiva, por incrementar la satisfacción de la experiencia de sus clientes, por elevar su propio nivel competitivo en la división de honor en la que se juega su presencia.
El pasado mes de mayo lanzamos TVHOTEL para articular una propuesta que permita iniciar ese camino. Estamos hablando con todos los protagonistas del sector para ayudar a impulsar un modelo que permita enriquecer la oferta al nivel que disfrutan otros países. Intentando traer la experiencia del mercado residencial al mercado hospitalario. Trayendo a España el modelo de éxito de países de nuestro entorno. Es viable.
Los tribunales ya se pronunciaron sobre la obligación de los hoteles de llegar a acuerdos con los editores de contenidos que son distribuidos en sus habitaciones. A partir de aquí, hay que ir encajando todas las piezas: qué contenidos para qué audiencias, cómo ayudar a los que están trabajando actualmente con un marco heredado de la generación predigital, con canales en SD, con televisores conectados por cables, cómo alinear en un sistema equilibrado canal – operador – suministrador – instalador – hotel y cliente…
En resumen, cómo seguir contribuyendo a ordenar un entorno para entrar en una dinámica de creación de valor. Es un viaje interesante, y veremos hasta donde llegamos. El tiempo lo dirá.