Televalentín nació en 1987 como un canal de televisión local en San Juan del Puerto. Hoy, bajo la dirección de la segunda generación familiar —las hermanas Mariola e Isabel María Ramos— la compañía se ha convertido en un operador que ofrece fibra óptica, WiMAX, telefonía fija y móvil, televisión y soluciones de seguridad. Su crecimiento no ha venido acompañado de una pérdida de identidad: la proximidad, la escucha y la atención personalizada siguen siendo el eje de su modelo. En esta conversación con Boutech, las hermanas Ramos reflexionan sobre la evolución de la empresa, el reto de competir en un mercado cada vez más concentrado y la importancia de mantener la humanidad en el centro de la tecnología. Por Miguel Varela.

Boutech: Televalentín empezó como un operador de televisión local y hoy es un operador completo con servicios de internet, telefonía y televisión. ¿Cómo ha sido posible esta evolución?
Televalentín: Ha sido una evolución gradual basada en formación, constancia y visión. Siempre hemos estado muy atentas a las novedades que ofrece el sector y hemos participado en encuentros y formaciones que nos han permitido anticiparnos a los cambios. Desde dentro, esto implica trabajo diario, inversión planificada y mucha disciplina. No hemos dado pasos por impulso: cada mejora, cada nuevo servicio y cada ampliación ha estado respaldada por la preparación del equipo y la convicción de que era lo mejor para nuestros clientes y nuestro territorio. Hemos crecido entendiendo lo que necesitaban las personas que atendíamos y sabiendo que nuestro servicio debía acompañar el desarrollo de la vida real de la gente, desde la televisión local hasta la conectividad integral.
Boutech: Ahora sois la segunda generación al frente. ¿Qué ha sido lo más bonito y lo más difícil de continuar el proyecto de vuestros padres?
Televalentín: Lo más bonito es ver cómo el sueño que ellos iniciaron sigue vivo, crece y se fortalece. Ellos empezaron desde abajo, con mucha ilusión y una enorme capacidad de trabajo. Ver que hoy somos un operador con varios servicios y un equipo consolidado nos llena de orgullo. Lo más difícil ha sido asumir la responsabilidad en un momento mucho más competitivo y complejo. Antes había menos presión, menos competencia directa y el ritmo tecnológico era más lento. Hoy todo cambia muy rápido, y como empresa familiar tenemos que tomar decisiones estratégicas que afectan a mucha gente: clientes, trabajadores y proveedores. Pero nunca hemos perdido el sentido de por qué existimos: servir a nuestra comunidad con honestidad y calidad.
Boutech: Vuestros clientes destacan la cercanía. ¿Cómo se mantiene esa relación personal mientras la empresa crece?
Televalentín: Con coherencia y presencia real. Por eso mantenemos oficinas abiertas en cada población donde operamos. La gente sabe que puede venir, hablar, preguntar, explicar su situación. Para nosotros los clientes no son datos: son personas, con sus historias, ritmos y circunstancias. Hay quien necesita que le expliques algo despacio, quien necesita aplazar un pago porque ha tenido un mes complicado, quien necesita una respuesta urgente porque teletrabaja. Nosotras escuchamos, entendemos y acompañamos. Conocemos a nuestros clientes por nombre. Y la gente lo siente: no hablan con una centralita, hablan con personas.
Boutech: La televisión sigue siendo fundamental para vuestra identidad. ¿Cómo competís frente a plataformas globales?
Televalentín: Nuestro valor está en lo local y lo cercano. Retransmitimos eventos, procesiones, deporte, tertulias y actos culturales que forman parte de la vida de nuestros pueblos. Cuando alguien no puede salir pero quiere sentir que está presente en su comunidad, ahí estamos. Las plataformas ofrecen entretenimiento global, pero no cuentan lo que pasa en tu calle, en tu barrio, en tu hermandad o en tu equipo local. La televisión local genera identidad, pertenencia y memoria compartida. Ese es nuestro valor diferencial y lo cuidamos con mucho cariño.
Boutech: Habéis incorporado recientemente la tecnología VoLTE a vuestra oferta de telefonía. ¿Cuáles son las mejoras que implica?
Televalentín: Ha supuesto una mejora muy clara en la experiencia del usuario. Las llamadas son más nítidas, se establecen más rápido y, sobre todo, permiten hablar y navegar a la vez sin interrupciones. Esto es algo que nuestros clientes valoran mucho, porque hoy casi todo se hace con el móvil como herramienta principal. Era una demanda real y nos alegra haber podido responder a ella con una mejora tangible.
Boutech: También ofrecéis servicios de seguridad. ¿Cómo está evolucionando este área?
Televalentín: Está creciendo muchísimo. Hay cada vez más personas y empresas que necesitan tener tranquilidad y control. No se trata solo de instalar dispositivos: se trata de asesorar, acompañar y resolver necesidades concretas. Una empresa quiere saber qué pasa cuando no está, una familia quiere cuidar a una persona mayor o una mascota. Integramos cámaras y alarmas en soluciones personalizadas. La seguridad, igual que la conectividad, requiere confianza. Y esa confianza solo se construye con cercanía.
Boutech: En un mercado con tendencia a la concentración, ¿qué puede ofrecer un operador local que las grandes marcas no pueden?
Televalentín: Podemos ofrecer servicio real, cercano y estable. Nosotros no competimos en ser los más baratos; competimos en ser los más fiables. Invertimos en asegurar que el servicio no se caiga, en atender a nuestros clientes de forma humana, en adaptarnos a ellos. Las grandes marcas tienen volumen, pero no tienen nuestro nivel de escucha ni presencia directa en la vida diaria de la gente.
Boutech: En los últimos años han irrumpido operadoras ultra low cost con precios muy bajos. ¿Cómo afrontáis esa competencia en el mercado?
Televalentín: Nosotros tenemos claro que no queremos entrar en una guerra de precios. Esa batalla nunca se gana, porque siempre habrá alguien dispuesto a bajar unos céntimos más. Lo que sí sabemos ofrecer —y ahí es donde ponemos nuestro esfuerzo— es calidad de servicio, estabilidad y atención real. Cuando una persona llama porque tiene un problema, no quiere esperar horas ni pasar por un menú de opciones interminable: quiere que alguien la escuche, la entienda y la ayude. Y eso es algo que las grandes, por volumen y estructura, no pueden hacer igual. Por eso decimos que no somos los más baratos, ni pretendemos serlo: preferimos ser los que responden y acompañan.
Boutech: ¿Cómo imagináis Televalentín en diez años?
Televalentín: Fuerte, viva y cercana. Creciendo, sí, pero sin perder identidad. Incorporando nuevas tecnologías, ampliando servicios y manteniendo siempre la misma idea central: ser útiles a nuestra gente y estar presentes cuando nos necesiten.