La CNMC elimina la regulación del mercado mayorista de terminación de llamadas fijas

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha anunciado en un comunicado el acuerdo para retirar la regulación nacional del mercado mayorista de terminación de llamadas en redes fijas, al considerar que ya no existen riesgos significativos para la competencia. La decisión afecta a los servicios que permiten completar llamadas entre operadores y supondrá el levantamiento de las obligaciones regulatorias vigentes en un plazo de seis meses.

La terminación fija es el servicio mediante el cual un operador paga a otro por finalizar una llamada en su red de telefonía fija. Dado que todos los operadores cursan y reciben llamadas de terceros, cada uno actúa simultáneamente como proveedor y cliente dentro de este mercado.

Según el análisis realizado por la CNMC, el uso de la telefonía fija continúa disminuyendo de forma constante, lo que ha reducido notablemente su relevancia económica. Desde 2020, el tráfico de llamadas fijas ha caído cerca de un 65 % en el ámbito residencial y alrededor de un 35 % en el segmento empresarial. En paralelo, los ingresos medios por línea han pasado de 3,39 a 1,96 euros al mes. En conjunto, la voz fija representa ya solo el 7,4 % del tráfico total de voz, sumando llamadas fijas y móviles.

En términos de cuota de tráfico, Telefónica se mantiene como el principal operador de telefonía fija, con un 41 % del mercado, seguida por MASORANGE —grupo resultante de la fusión entre Orange y MásMóvil—, que concentra en torno al 29 %.

Desde el punto de vista mayorista, el regulador concluye que, aunque cada operador tiene una posición exclusiva dentro de su propia red, no existe riesgo de precios abusivos. Esta circunstancia se debe a que el precio de la terminación fija está limitado a nivel comunitario por el Reglamento Delegado (UE) 2021/654, que fija un máximo de 0,07 céntimos de euro por minuto para todos los países de la Unión Europea.

La CNMC tampoco aprecia un escenario probable de prácticas anticompetitivas alternativas, como la denegación de acceso o la aplicación de condiciones discriminatorias. En caso de que se produjeran, el organismo recuerda que dispone de mecanismos regulatorios para intervenir, como la resolución de conflictos entre operadores o la imposición de obligaciones de carácter simétrico.

Tras evaluar las alegaciones recibidas durante el proceso de consulta pública y las observaciones de la Comisión Europea, el regulador ha optado finalmente por desregular este mercado mayorista, dando por finalizado un marco de supervisión que considera ya innecesario en el contexto actual del sector.

Historia anterior

Una mirada hacia la implementación del IoT: Amarás Internet por encima de todas las cosas