La transformación digital de las empresas españolas continúa avanzando, y la conectividad se consolida como uno de los factores determinantes para su competitividad. Aunque las grandes corporaciones llevan años incorporando infraestructuras de alta capacidad, la pequeña y mediana empresa —que representa más del 95 % del tejido empresarial del país— sigue afrontando barreras de acceso a las tecnologías de última generación, tanto por coste como por complejidad técnica.

En este contexto, el operador mayorista de fibra Onivia ha anunciado el lanzamiento de Fibra X, un servicio de conectividad basado en la tecnología XGS-PON, que permite ofrecer velocidades simétricas de hasta 10 Gbps. El proyecto, ya disponible en 12 provincias y 186 municipios, pretende facilitar que los operadores de telecomunicaciones integren este tipo de servicios en sus ofertas a pymes y negocios locales sin necesidad de desplegar infraestructura propia.
Un salto tecnológico para las redes mayoristas
La tecnología XGS-PON, empleada hasta ahora de forma limitada por grandes corporaciones, permite una mayor estabilidad de red y una reducción significativa de la latencia. Estas características la hacen especialmente adecuada para entornos empresariales donde el teletrabajo, las videoconferencias, el almacenamiento en la nube o la transmisión de datos en tiempo real son ya procesos habituales.
Desde el punto de vista técnico, esta evolución amplía las capacidades de la red de fibra óptica en España, que según datos de la Comisión Europea se sitúa entre las más extensas de Europa. El reto, según coinciden expertos del sector, es trasladar esa infraestructura a un uso efectivo por parte de las pymes, especialmente en áreas rurales o con menor densidad empresarial.
Extensión territorial y efectos en el entorno rural
Con Fibra X, Onivia alcanza una cobertura potencial cercana a cinco millones de hogares y negocios, y prevé extender su despliegue de forma progresiva al resto de su red, que actualmente llega a más de 10 millones de hogares en 48 provincias. Esta expansión podría tener un impacto relevante en la llamada “España vaciada”, donde la conectividad avanzada se considera clave para fijar población y atraer actividad económica.
La disponibilidad de servicios de este tipo permite a los proveedores locales y regionales de telecomunicaciones competir en igualdad de condiciones con los grandes operadores nacionales, ofreciendo conexiones de alta capacidad tanto en entornos urbanos como rurales.
El papel de la conectividad en la digitalización empresarial
El acceso a redes de alta velocidad es uno de los elementos habilitadores de la digitalización de las pymes. Según el Índice de Economía y Sociedad Digital (DESI) de la Comisión Europea, España presenta buenos resultados en infraestructura, pero todavía muestra margen de mejora en el uso de herramientas digitales por parte de las pequeñas empresas.
La posibilidad de contar con conexiones simétricas de 10 Gbps abre la puerta a nuevos modelos de trabajo, como el teletrabajo intensivo, la gestión en la nube, la realidad virtual aplicada a formación o mantenimiento, y la adopción de servicios avanzados de análisis de datos. Además, puede favorecer la aparición de nuevos operadores especializados en nichos de mercado o en servicios para sectores concretos.
Un mercado en consolidación
El despliegue de soluciones mayoristas como Fibra X refleja la evolución de un mercado de telecomunicaciones cada vez más diversificado. En los últimos años, España ha visto crecer el número de operadores locales que utilizan redes neutras para ofrecer servicios de internet, telefonía y televisión bajo su propia marca.
Onivia, participada por Macquarie Capital, Aberdeen Investments y Arjun Infrastructure Partners, forma parte de este ecosistema y colabora con múltiples operadores en todo el país.
Hacia una digitalización más inclusiva
La extensión de la conectividad ultrarrápida al conjunto del tejido empresarial representa un avance en la madurez digital del país. Si bien la infraestructura ya está disponible, el verdadero desafío será asegurar su adopción efectiva por parte de las pymes, acompañándola de formación, servicios digitales y apoyo financiero.